4/7/24

La Alquimia interior y la Noche oscura del alma



La Alquimia es conocida como el arte y la ciencia de la transformación y la transmutación. En la alquimia tradicional se buscaba la transformación de los metales como el plomo en oro, a través de un proceso donde era necesario el uso de lo que llamaban “la piedra filosofal”, una sustancia que tendría la capacidad de convertir cualquier metal en oro. La alquimia tendría, además, un propósito medicinal que consistía en el refortalecimiento del cuerpo, el rejuvenecimiento y la prolongación de la vida. El alquimista no podía alcanzar su propósito sin la purificación del espíritu, lo que por extensión implicaba un perfeccionamiento del alma como requisito fundamental para recibir la inspiración de la sabiduría absoluta. Ester Torrella hace una diferenciación importante entre transformación y transmutación. En la transformación, el cambio es exterior y aparente (la niña se transforma en mujer), mientras que, en la transmutación, la naturaleza de lo que se transforma cambia completamente (el gusano transmuta en mariposa). 

Actualmente, el uso de los métodos alquímicos en la vida, hacen que te empieces a volver un alquimista, y cuando el alquimista opera sobre su propia personalidad: vida social, experiencias éticas, morales y espirituales, lo que busca es recuperar la memoria de quién es realmente, no solo en la vida que le acontece, sino en la totalidad de su existencia. Así, completar “La Gran Obra alquímica” implica lograr una plena vivencia consciente de la unicidad con el cosmos. Todo está conectado, todo tiene frecuencia, onda y vibración. Todo es uno, y el alquimista es el todo. 

El proceso alquímico es un proceso individual y colectivo. Lo que se transforma o transmuta en cada individuo se transforma o transmuta en las personas que se encuentran a su alrededor. Por esta razón es tan importante trabajar en nosotros mismos, si queremos cambiar nuestra relación con la realidad que percibimos.

Un trabajo de alquimia evoluciona en 3 grandes etapas:

Nigredo: obra en negro, (putrefactio), regida por Saturno
Albedo: obra al blanco, regida por la Luna
Rubedo: obra al rojo, regida por el Sol


Nigredo: La noche oscura del alma

La noche oscura del alma, es un concepto que se encuentra relacionado con un poema de San Juan de la Cruz. Esta es una etapa que pueden vivir algunas personas durante su vida (no todos viven ese proceso), y es un momento de ruptura absoluta, de desarraigo, y de disolución de limitaciones, falsas identidades, modelos de conducta parasitarios, nocivos o impuestos por la sociedad. Es una fuerte fragmentación de la psiquis donde la persona siente que su vida no tiene un sentido real y debe enfrentar la realidad de una vida descompuesta y sin propósito. Es un momento en la vida donde todo es turbio, oscuro, desconcertante y doloroso. Esta es, en alquimia, la etapa de Nigredo.   

Nigredo es la primera fase y la más larga de las 3 etapas del proceso alquímico. Es un período de destrucción absoluta, de dolor emocional, espiritual, y de intensa purificación. Comienza con una especie de “llamado” interior, que surge generalmente luego de pasar por situaciones extremadamente dolorosas, que nos impulsa a iniciar un camino de búsqueda personal hacia niveles de comprensión más elevados acerca de quiénes somos realmente, y cuál es nuestra función dentro de la humanidad, cuando empezamos a buscar en las profundidades de nuestro ser real. Durante el Nigredo, hay una muerte del ego que es muy dolorosa, de ahí el dolor y el color negro de la putrefacción que caracteriza esta etapa. “El olor putrefacto de lo que ya murió, no puede convivir de ninguna manera con el sutil perfume que envuelve lo nuevo, renovado y regenerado”.


Durante este se revela de manera directa La Sombra. Nuestra sombra es todo aquello que ha estado mal en nosotros, pero no queremos ver, es todo lo feo y siniestro que hay en nuestra personalidad; es el niño interior olvidado y traumado que sale todo el tiempo a dañarnos los momentos más importantes de nuestras vidas. Es la parte envidiosa, egoísta, mentirosa, manipuladora que todo el mundo esconde frente a los demás, pero que, sin embargo, siempre aparece. Podremos engañar a los más incautos, pero jamás podremos escapar de nuestra propia sombra. Durante este proceso también puede hacerse “Trabajo de sombra”, pero esto será un tema para un próximo post. 

Otro aspecto importante de la etapa de Nigredo o La noche oscura, es que nos identificamos con el arquetipo de El Ermitaño. El Ermitaño es la carta número 9 de los Arcanos Mayores en el tarot y simboliza el momento de entrar en desconexión del mundo para desarrollar la reflexión, un ejercicio de introspección, la toma de decisiones meditadas, para alcanzar el conocimiento y la sabiduría. 


El despertar de la gran mayoría de los humanos aparece, cuando han experimentado una profunda desilusión del mundo que le rodea. Es cuando todo lo que no es real se cae a nuestro alrededor, y tocamos fondo con respecto a las expectativas de realización personal en el seno de una falsas y descompuesta sociedad en la que vivimos inmersos. “La conciencia se expande poniendo en evidencia el desgaste que sufrimos y el precio que pagamos por aferrarnos a una forma de vivir y de relacionarnos que ya no nos satisface. Nos lo replanteamos todo: creencias, verdades, relaciones, hasta perder los límites de nuestra propia identidad”. 

Nigredo no es una etapa fácil, es la más dura y dolorosa en la vida de quien la transita; no hay espacio para la pusilanimidad. Es un momento en el que vamos a sentir que estamos enloqueciendo, desconectados de todo, llenos de miedo, angustia, terror, tristeza, (generalmente depresión y muchas veces suicidio). Pero es justo aquí cuando necesitamos aferrarnos a la fuerza interior que tiene cada persona, debe tener coraje y sobrepasar ese “espectro del umbral”, que aterroriza y limita, porque cuando se trasciende, entonces te darás cuenta de que todo era una tonta ilusión. 

Convertir el plomo en oro (el ego burdo en el real ser), es lo que cada persona en este mundo tiene como misión absoluta, pero solo unos pocos atienden al llamado de su alma, mientras el resto duerme en una etapa de estancamiento y de putrefacción de la que nunca querrán avanzar. 



18/6/20

Las cianotipias de Anna Atkins: la belleza que conjugan el arte y la ciencia


Anna Atkins (1799–1871), Dictyota dichotoma, in the young state & in fruit,
from Part XI of Photographs of British Algae:
Cyanotype Impressions, 1849-1850, cyanotype.


Portrait of Anna Atkins, ca. 1862
Anna Atkins (Tonbridge, Kent, 1799-1871) fue una botánica inglesa, fotógrafa, y la primera persona en publicar un libro ilustrado exclusivamente con imágenes fotográficas. Considerada entonces como la primera mujer fotógrafa, título que aún se disputa con Constance Talbot esposa de uno de los padres fundadores de la fotografía, Henry Fox Talbot; fue hija de un minerólogo y zoólogo: John George Children, quien fue director del departamento de Historia Natural del Museo Británico y alentó en su hija la curiosidad por el maravilloso mundo de la botánica. Atkins, además de llevar en sus venas la pasión de su padre, también tenía una afinidad más próxima con el arte, conjugándola con la ciencia a través de las formas propias de la botánica, delicadas pero precisas, vistas a través los ojos de una mujer creadora; así, comenzó a experimentar con los nuevos procesos fotográficos que estaban siendo desarrollados en el ambiente científico de la Inglaterra victoriana. 

Su técnica fue la cianotipia, el proceso fotográfico monocromo que daba como resultado una copia con un característico color prusia o cian, inventado por John Herschel en 1842 quien siendo amigo de su padre, facilitó el acceso de Anna a esta innovadora técnica que le ayudaría a hacer copias de su colección de plantas sin necesidad de utilizar la cámara. "La obra de Atkins no solo evidencia su pasión por la naturaleza, la ciencia y el dibujo, sino que va mucho más allá de la mera ilustración científica, en lo que se refiere a su cuidada estética y habilidad técnica. La disposición de las algas, los helechos y las plantas en flor sobre el característico fondo azul de los cianotipos resulta tan etérea como minuciosa en sus detalles; el arte se funde con el rigor científico", escribe Gloria Maclennan para El País

Anna Atkins (1799–1871), Alaria esculenta, from Part XII 
of Photographs of British Algae: Cyanotype 
Impressions, 1849-1850, cyanotype
Al igual que otras mujeres creadoras, Anna Atkins ha tenido que esperar siglos para que se le reconozca su trabajo; no obstante, hoy en día se le ha considerado como una de las figuras más importantes dentro de los discursos científicos y fotográficos que están relacionados con los estudios sobre la botánica. En el año 2019 la librería pública de Nueva York ha realizado una gran exposición con las mejores y más bellas producciones de esta pionera de la fotografía científica. "La muestra centra fundamentalmente su interés en la publicación de Photographs of British Algae y en los experimentos de la fotógrafa autodidacta en colaboración con su amiga Anne Dixon (prima segunda de la escritora Jane Austen), entre los cuales destaca Cyanotypes of British and Foreign Ferns. Reúne también su correspondencia, sus acuarelas y otro tipo de material de archivo". 

Como dato necesario de subrayar, The Pencil of Nature, la obra de Henry Fox Talbot (cuya primera parte fue publicada meses después de que apareciese Photographs of British Algae), figuraba como el primer libro ilustrado con fotografías. “Fueron colegas, nunca competidores. Atkins regaló a Talbot una serie parcial de British Algae, y Talbot correspondió enviándole una de las partes de Pencil”, lee uno de los textos que acompaña a las obras. “Las dos publicaciones históricas eran de hecho muy distintas en su alcance, propósito y realización”. Pencil había sido ideado con un fin comercial, como un prospecto o anuncio de su invento: el calotipo. Debido a problemas de producción, tuvo que abandonar el proyecto después de los seis primeros fascículos. Por el contrario, el propósito de Atkins era hacer algo útil para la ciencia, consciente de que algunas de las plantas eran “tan diminutas que resulta muy difícil hacer dibujos precisos de ellas”, tal y como escribía en su correspondencia. 

Úrsula Ochoa, Recordando a Anna Atkins
Acuarela y guache, 2020.
Además de su obra fotográfica, Anna Atkins fue una maravillosa escritora, dejando como legado  varios libros, entre los que podemos mencionar: The perils of fashion (1852), The Colonel. A story of fashionable life (1853), que se puede obtener libremente en Internet, Memoir of J.C. Children, including some unpublished poetry by his father and himself (1853), Murder will out. A story of real life (1859) y A page from the peerage (1863).

Un giro contemporáneo:
La cianotipia como medio artístico, si bien un tanto olvidado, aparece actualmente de forma inspiradora en las propuestas de las fotógrafas Bárbara Ciurej y Lindsay Lochman, quienes integran además los procesos tecnológicos digitales dando a este medio un refrescante nuevo acabado. 
“La historia natural” es una serie en la cual las formas vegetales revelan, ocultan y se integran con retratos de mujeres en sus años de madurez. “Hemos creado estas imágenes en nuestros jardines, observar, estudiar y comprender el orden natural de las cosas”. 

Las flores comparten con las figuras femeninas, esa característica de haber sido utilizadas simbólicamente en la literatura, la religión y la mitología como las conexiones a los misterios del nacimiento, la muerte y la regeneración. La superposición de los retratos con flores reconecta y evoca estas historias proporcionando un contexto para considerar la madurez en una cultura preocupada por la preservación de la juventud, especialmente en las mujeres.

 Barbara Ciurej & Lindsay Lochman: The States Project: Wisconsin ...  

Las mujeres que aparecen en las imágenes son amigas, familiares y mentoras. Sus poses referencia bustos romanos que honran linaje y expresan la autoridad y la dignidad de sus súbditos. Las formas botánicas y los rasgos humanos aglutinan en cada imagen la sombra y la luz en un flujo continuo, lo material y lo inmaterial se mezclan en jardines de infinitas conexiones.

Origen...Y la pregunta por la energía femenina

Úrsula Ochoa. De la serie Origen 2016-2024. Collage digital.

Hubo un tiempo en el que las mujeres fueron el centro del universo; o por lo menos, así lo aseguran las primeras tablillas pertenecientes al milenio séptimo a.C. que fueron descubiertas principalmente en Kotal Heyuk, en Anatolia, por el profesor J. Malart. Son miles de documentos hechos de arcilla grabados con escritura cuneiforme. Estas figuras demuestran que la adoración de la diosa madre ha sido una de las más antiguas creencias a lo largo de la historia, mucho antes de la aparición del politeísmo, y, por lo tanto, anterior a la figura de un dios masculino. 
La arqueología ha demostrado que fueron las mujeres quienes esencialmente inventaron la agricultura, la cual representó un gran paso en el progreso de la civilización. La comunidad neolítica, hombres y mujeres, honraban a la mujer y tenía numerosas deidades femeninas.
En una de aquellas tablillas (actualmente guardada en el Museo de la Universidad de Teheran-Iran) se puede leer que los sumerios creían que el universo estaba bajo el poder de un grupo de dioses femeninos de aspecto humano y natural con poderes sobrenaturales. La mitología sumeria ha sido la principal fuente suministradora de los mitos y relatos aparecidos en los textos sagrados de las tres grandes religiones monoteístas de la humanidad: el judaísmo, el cristianismo y el Islam.
En la religión sumeria, Namu, la diosa madre-suprema, es decir, el principio femenino de la creación, es un ente hermafrodita sin que ningún compañero masculino colaborase con ella en la creación del universo. Según la mitología mesopotámica, Innana, “La gran diosa madre” preocupada por la felicidad de su pueblo, se dirige sola hacia las tierras del dios de la sabiduría para conseguir herramientas con las cuales, hacer prosperar su país. Cansada de su viaje, Innana se duerme bajo un manzano y es violada por un mortal que cae ante su inigualable belleza. Tras ser ultrajada, Innana es enviada por su esposo Domuzi al mundo subterráneo, un lugar alejado de la gloria de los dioses, ruin para una mujer divina, un viaje sin retorno que la condena no solo a vivir entre mortales, sino a conocer la muerte. La razón es que el dios quiere gobernar en solitario y siente que la presencia de la diosa le quita poder. En la versión semítica, por ejemplo, la tentación, el placer, la manzana en boca de la mujer, implicará la pérdida del paraíso y la pérdida de la inmortalidad, ella será culpable del fin de la gracia. Así nace el rechazo a la mujer y a su sexualidad.

Por otra parte, los hebreos crearon al dios-masculino para anunciar la muerte de las diosas-madres en el cielo, inventando una mujer perversa y diabólica, culpable, que también les negará un lugar en la Tierra. Su condena alcanzaba todos los rincones de su existencia y no tardaron en elaborar unos mandamientos absurdos y repletos de órdenes y sentencias contra la mujer.
El único poder que logró conservar la mujer, frente a la condena de los hombres, fue su capacidad de dar vida, quizá porque su capacidad reproductora es tan evidente y necesaria para la especie que no se le puede arrebatar. Por otra parte, los hombres proceden inevitablemente de sus ovarios y si las condenaban del todo terminaban ensuciando sus propios orígenes.
En un intento de suavizar su maldición, el cristianismo asignó a María, una figura que, aunque sumisa, estaba un grado arriba al de los mortales (aunque no la hacía divina), si le concedieron la “santidad”; al fin y al cabo era la madre de “Dios”, el hombre.

Aun así, esta religión fortaleció la masculinidad del “Dios” creando el mito de la Santísima Trinidad, un círculo solo montado por hombres (Padre, Hijo y Espíritu Santo). Ella no era ni diosa, ni hija de dioses, ni el Espíritu Santo, sino solo una mujer, superior, eso sí, pero solo una mujer, cuyo único mérito consistía en traer al mundo al hijo de Dios, sin placer, sin deseo, sin voluntad (la inseminación venía del cielo, anunciado por un ángel asexuado). En eso consistía ser la madre de Dios (ni tan siquiera la esposa).

Una vez que los cristianos otorgaron esas virtudes femeninas a María, inventaron su contrapunto. Una mujer llamada Lilith, la mujer que niega sus ovarios, que desea a los hombres y no tiene hijos, la que tiene iniciativas y se moja y se mueve y sale del lugar establecido por los hombres. Por todo ello se convertirá en una bruja, perfecta representación del demonio, por quien estaba poseída. Así fue cómo los cristianos ofrecieron dos únicos caminos a las mujeres: o el de María (una santidad sin deseo, sin voluntad) o el del Lilith. En las religiones politeístas, para imponer el poder masculino sobre el de la mujer-diosa, se transformó a lo femenino en un símil de lo oscuro y lo maligno.

Ellos, los hombres, siempre representarían el poder bondadoso y ellas el destructor. 

31/12/17

Una parábola Taoísta que te ayudará a revelar quién eres en realidad.

Zhang Huan No.1(Series: Berlin Buddha), 2007 

Cuenta esta parábola que había un hombre que se turbó tanto al ver su propia sombra y le desagradaron tanto sus propios pasos, que decidió deshacerse de ambas cosas. El método que utilizó fue huir de ellas, así que se puso en pie y corrió; pero cada vez que ponía un pie en el suelo aparecía otro paso, mientras que su sombra le seguía de cerca sin ninguna dificultad. Atribuyó su fracaso al hecho de que no corría con suficiente rapidez, así que empezó a correr cada vez más rápido sin detenerse, hasta que finalmente cayó muerto. No se dio cuenta de que si se movía por un lugar sombreado, la sombra desaparecería y que si se quedaba inmóvil, ya no habría más pasos.

Ese hombre existe en todos nosotros. Esa es nuestra lógica, huir de la sombra ¿Por qué? ¿Qué hay de malo en ella? Tu ira, tu rabia, tu envidia, tu adicción; todo ello son tus sombras; pero recuerda, son solamente son sombras, en cierto sentido son y no son, es insustancial, una sombra es una ausencia. Te pones en pie, los rayos del sol caen sobre ti y a causa de ti, unos cuantos rayos no pueden pasar. La sombra es insustancial y tú eres corpóreo. 

En la parábola se diceHabía un hombre que se turbó tanto al ver su propia sombra y le desagradaron tanto sus propios pasos, que decidió desaceres de ambas cosas” ¿Qué es lo que te turba? ¿Por qué te resulta tan turbador el sonido de tus propios pasos? Eres sustancia así que debes producir algo de sonido. Cuando algo existe, a su alrededor se crean sonidos, pasos, sombras, así son las cosas, no se puede hacer nada al respecto, así es la naturaleza; si tratas de hacer algo a respecto te equivocarás, si intentas hacer algo para huir de ti mismo desperdiciarás toda tu vida y al final sentirás que no has logrado nada, la sombra permanece y la muerte llama a la puerta. 
Antes de que la muerte llame, acéptate a ti mismo, y entonces, resultará el milagro. El milagro es que cuando te aceptas a ti mismo, no necesitas huir, no necesitas que los demás acepten de ti. Tú ya eres y con eso basta. No trates de escapar de ti mismo, no puedes ser otro, nunca habrá otro igual. Lo mismo sucede con tu ser, tienes un ser incomparable, celébralo. El universo ha concedido un don único a cada ser y tú lo condenas. 

¿Por qué no ser sencillo y aceptase? ¿Por qué no decir sí a la sombra? En el momento en que dices sí a la sombra, esta desaparece ¿Por qué hacer un problema de ello? Tal y como eres ahora creas un problema de todo. Te habría gustado ser un dios y carecer de sombra. Pero tú ya eres un dios y no puedes ser nada que no seas ya, solo puedes ser lo que eres. Todo devenir se mueve solo hacia el ser que ya eres. 
Finalmente, llegarás a ti mismo y a la realización de que siempre has estado ahí, nadie puede arrebatártelo. 
La gran pregunta es ¿Por qué no te aceptas a ti mismo tal y como eres? ¿Qué hay de malo en ello? Toda la existencia ya te acepto como eres, excepto tú mismo. No falla ni falta nada. Eres perfecto respecto a cualquier posibilidad de perfección que pueda existir. 
Trata de comprenderlo porque solo así entenderemos la parábola de Chuang Tzu. 


Esto es como luchar con la oscuridad: tu casa está en total oscuridad y te preguntas ¿Cómo puedo encender una vela? “Antes de poder encender esta vela necesito deshacerme de todas esta oscuridad” Eso es lo que has estado haciendo. Eres un necio. Estás diciendo que debes acabar con la oscuridad para poder encender una vela como si la oscuridad te entorpeciese. La oscuridad no es una entidad, no es nada, no cuenta con solidez. Se trata de una ausencia, no una presencia. Conviértete en una alegre llama y todo lo erróneo desaparece. La ira, la envidia, la tristeza solo son ausencias, y entonces tu mente dice: “primero destruye las sombras y luego tendrás la dicha de la luz”. Es una de las estupideces más patentes de la humanidad, la más antigua; primero entiende la oscuridad, muévete en ella y sé feliz en la sombra. 

Nos parece muy difícil saber que somos dioses, pero ¿qué es lo que falta? Aunque sientas que es un “como sí” yo fuera un dios, no te preocupes, una vez que empieces a existir como un dios desaparecerá toda la tristeza, toda la miseria, toda tu oscuridad. 

La parábola continúa “(…) el método que utilizó fue huir de su sombra y sus huellas” La mente siempre tiene solo dos alternativas, o luchar, o huir. Siempre que surge un problema, la mente lucha contra él o huye de él, y ambas alternativas son erróneas. Si luchas, te quedas con el problema; si huyes, el problema continúa estando allí. Si luchas estás dividido porque el problema no está fuera, está dentro. La mente piensa “lucha”, pero si luchas reprimes y escapas; pero ¿a dónde escaparás? La ira te perseguirá, vayas donde vayas, la envidia te seguirá, el ego te seguirá, es tu sombra. La sombra no te abandonará de esa manera, y no te ayudará ni luchar ni huir. 

Continuando con la parábola “Atribuyó su fracaso al hecho de que no corría con suficiente rapidez, así que empezó a correr cada vez más rápido, sin detenerse, hasta que finalmente cayó muerto.” La mente cuenta con una lógica viciada, es circular. Recuerda, cuando hay alguien más la mente siempre es correcta, cuando estás solo, la mente entonces no funciona. La mente está programada para subsistir con las mentiras de la sociedad. Cuando se trata de los demás, piensas que estás en lo correcto, cuando se trata de juzgar a los otros, entonces tu mente es lógica, pero cuando se trata de ti mismo, huyes. La mente siempre es correcta cuando la utilizas con los demás, pero empieza a equivocarse cuando la utilizas contigo mismo. Este hombre tuvo dificultades porque utilizó la mente para sí mismo, así que cada vez corrió más de prisa y cayó muerto. 
Este hombre no se dio cuenta de que si se limitaba en ir por un lugar sombreado, la sombra desaparecería, ¡Qué fácil era! 
La parte sombreada es tu interior, no las opiniones de las personas sobre ti, no las opiniones de ti mismo con la mente, no escuches a la mente, entra a la zona sombreada. Pero el problema es que permaneces en la periferia. No es necesario huir y no es necesario luchar. 

A esa zona sombreada Chuang Tzu le llamó Tao, es tu naturaleza más profunda, absolutamente profunda ¡Disfruta de ella!

5/10/17

Mujeres que hacen historia: Programa de formación Texto y Cuerpo Secretaría de las Mujeres

Escuela de Gobierno y Equidad de Género Secretaría de las Mujeres
Proceso de Sensibilización Mujeres Artistas
TEXTO Y CUERPO: las mujeres y las expresiones del arte


Coordinadores Generales Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín:
Carlos Mario González y Ruth López Oseira
Coordinadora Académica: Artista Plástica Natalia Giraldo
Coordinadora Logística y comunicación: Administradora Andrea Giraldo


HISTORIA DEL ARTE… Y DE LAS MUJERES



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Preámbulo al curso: 

Parece que aún hoy, en el siglo XXI, hablar de las mujeres en el campo creativo (pintura, escultura, literatura, música, etc.) sigue siendo un tema que se encuentra destinado a una minoría, y esta minoría, son propiamente las mujeres. La pregunta que se abre entonces sería ¿Cuándo habrá una historia del arte y de las mujeres cuyo público focal sean los hombres? No parece, pues, interesarles demasiado, sin embargo, el fenómeno no es de extrañar, las mujeres han desconocido su propia historia por siglos, conformándose con una información filtrada que mantiene una ideología patriarcal sobre “el orden de las cosas del mundo”. No en vano, las mujeres que han intentado luchar por investigar hechos “no oficiales” de la historia, han sido juzgadas, señaladas y calladas por unos sistemas culturales y políticos donde la libre expresión sigue siendo una ilusión, y donde tener voz ha sido el derecho de unos cuantos. Ahora, las mujeres tendrían no solo el derecho, sino el deber como sujetos consientes de su existencia, de saber qué ha pasado con su condición “femenina” a lo largo del tiempo en relación con la creación y por contrapartida, a la cultura.

Si navegamos en la historia, una de las primeras manifestaciones artística realizada por una mujer fue en la Edad Media, concretamente hasta el siglo X y fue una producción literaria. El escritor y humanista Giovanni Boccaccio (uno de los padres de la literatura italiana) escribió El libro de las mujeres ilustres (Livre des femmes nobles), donde recopilaba biografías y experiencias de mujeres tanto fabulosas como reales que fueron destacables en aquella época y en la historia.

Con la llegada del siglo XIV ad portas del Renacimiento, los artistas comienzan a reivindicar ciertos privilegios para la profesión que ellos consideran liberal (las profesiones liberales eran aquellas asociadas al conocimiento intelectual y no a la realización mecánica o manual), y adquieren mayor protagonismo, siendo indispensable el estudio del desnudo para llegar a ser un maestro. El acceso a este sistema de educación resulta imposible para las mujeres; aunque en aquella época algunas lograron formarse en las artes plásticas como veremos en la historia de Sofonisba Anguissola, Lavinia Fontana, o Artemisia Gentilesch, aunque lo hacen por un vínculo con algún taller familiar (esposo o padre), ya que de otro modo, resultaba inaceptable.

En el Romanticismo, en el siglo XVIII, el papel de la mujer comienza a tener cierto protagonismo en tanto que entre las clases adineradas se hacía indispensable el estudio de las artes y la literatura (aunque con temas restringidos). Con todo, el papel femenino seguía discriminado ante los varones; ellas apenas podían acceder a la formación oficial que ofrecían las Academias y, en los escasos hechos en los que sí accedían a esta formación, tenían vetadas las asignaturas de estudio al natural, la anatomía, y no se les permitía pintar ciertos temas que se consideraban propio de los varones. En consecuencia, no pudieron desarrollar aquellos formatos más prestigiosos como la pintura de historia, por ejemplo, y su presencia en los Salones oficiales como el Salón de París o los grandes premios fue prácticamente inexistente.

Durante el siglo XIX, algunos artistas de mente más abierta, como el artista Claude Monet, a diferencia de Renoir, aceptarán con agrado a las mujeres entre sus pupilos; así, figuras como Berthe Morisot comienzan a tener reconocimientos. En la literatura, las escritoras se rebelan contra las formas de vida de los burgueses y nace su espíritu inconformista que demanda libertad. 

Finalmente en el siglo XX la modernidad y las vanguardias otorgó un equilibrio que podemos nombrar aparente; con todo, el mundo del arte seguía estando regido por hombres: los artistas más valorados social y económicamente, los críticos más afamados y los jurados más importantes; no fue hasta la década de los sesenta cuando los movimientos feministas cobraron realmente fuerza y comenzaron a defender el papel de la mujer en el campo artístico. Hoy en día, en pleno siglo XXI el debate esencial que discurre entre un arte “femenino” a un arte “feminista” ha sido un tema duro de tratar, pues, por un lado, se reflexiona a partir de la ya conocida presunción moderna de que “el arte no tiene sexo” pero, se contradice en la medida que hace una diferenciación entre la psique y el cuerpo del sujeto que crea y su relación con la obra asumiendo que todo arte hecho por mujeres no puede desligarse de su “condición femenina”, condición en el arte, por lo demás, vista como inferior y, por tanto, diferenciada del “gran arte universal”.




la mujer artista es sencillamente ridícula”. 



Auguste Renoir




6/6/17

La parábola de la lechuza y el ave fénix



«Mediante lo que él consideraba como información confidencial, un primer ministro sospechaba que Chuang Tse, discípulo de Lao Tse, codiciaba su cargo y estaba conspirando para suplantarlo. Cuando Chuang Tse visitó su región, el primer ministro le advirtió a la policía que le buscara y lo apresara, pero, aunque estuvieron más de tres días y tres noches buscándolo, no pudieron encontrarlo. Mientras tanto, Chuang Tse se presentó ante el primer ministro por su propia iniciativa y le dijo:

“¿Has oído sobre el pájaro que vive en el sur, el fénix que nunca envejece? Este fénix inmortal surge del mar del sur y vuela hacia el mar del norte sin posarse nunca, excepto sobre ciertos árboles sagrados. No prueba la comida, excepto los más exquisitos y raros frutos, y bebe solo de las fuentes más claras. Una vez, una lechuza, masticando una rata muerta medio podrida vio al fénix sobrevolarla; levantando la vista, emitió un chillido alarmada estrechando la rata contra sí presa del miedo y la consternación. ¿Primer ministro, por qué os enfurecéis tanto, agarrándose a vuestro cargo aullándome consternado?”»

Primero debemos entender que nuestros deseos son el modelo de lo todo lo demás; sentirnos en peligro sobre otra persona y por ello buscar la manera de sabotearla solo significa que nosotros mismos hemos logrado alcanzar una posición a costa de la cabeza de los otros, y, por tanto, sentimos terror de que de la misma forma vuele nuestra cabeza. ¿Por qué te asustas? ¿Por qué aúllas tanto?
En el mundo casi todos piensan como políticos y los políticos siempre piensan en términos de complots, de conspiraciones y de suplantaciones de cargos, de “prestigios” de “famas” y de “estatus”. Y esto sucede porque es lo que han estado haciendo durante toda su vida, no tienen nada más. En el mundo casi todos somos conspiradores, ese es nuestro lenguaje, lo manifestamos cuando menos lo creemos y miramos a los demás a través de nuestra mente; proyectamos en los otros las cosas podridas que están escondidas en lo más hondo de nuestro ser.“(…) Una vez, una lechuza, masticando una rata muerta medio podrida, vio al fénix sobrevolarla; levantando la vista emitió un chillido alarmada estrechando la rata contra sí, presa del miedo y la consternación”. Chuang Tse está diciendo “yo soy el fénix; tu solo una lechuza con una rata medio muerta y te espantas de que venga a suplantarte; tu puesto, tu poder, no son más que una rata muerta para mí”: no es mi clase de alimento, esa ambición no es el camino para la vida, le sirve solo a aquellos que están muertos. He mirado dentro de la ambición que se abre paso a costa de los otros y la he encontrado inútil. Cuando tus ojos solo están llenos de codicia, solo puedes ver ratas muertas.
Si en el mundo te conviertes en una lechuza, solo podrás ver ratas muertas y solo te alimentarás de ellas. Puedes permanecer como una lechuza, aferrada a tus mentiras, a tu “prestigio” a tu cargo, y esto es la desgracia porque en tu profundidad se esconde el fénix y te estás comportando como una lechuza que come ratas muertas; de ahí el descontento, la envidia, la competencia y la necesidad de destruir a los demás. Por eso nunca te puedes sentir a gusto con lo que haces, por eso nunca te sientes dichoso.
¿Cómo puede un fénix sentirse dichoso comiendo rata muerta? Tu fénix se hace oír, pero tu lechuza es mucho más ruidosa. Tu fénix no puede ser oído porque su voz es mucho más sutil y silenciosa, no agresiva; la lechuza sí lo es. El fénix te dice: ¿Qué estás haciendo? Esto no es para ti, ¿de qué te estás alimentando? Esto no es para ti. Pero tu lechuza es mucho más ruidosa y le has creído tanto tiempo que sigues tras ella como hábito; se ha convertido en un hábito muerto; simplemente lo sigues porque es la línea de menos resistencia, el sendero está ahí y sigues trazando los mismos círculos, los mismos deseos, los mismos afanes, las mismas ambiciones y, si vez a un bello fénix al que no le interesa tu rata muerta, entonces chillas y te consternas.
Con razón vives angustiado, con razón casi todo en el mundo vive en una pesadilla.

Deja que el fénix se haga valer. Escúchalo, es apenas una vocecita, y entonces verás que has estado comiendo ratas muertas por muchos años.

13/1/17

El loco, el bufón, el Sócrates: cómo alcanzar el arte del triunfo

 

Si quieres triunfar en la vida, tienes que tener algo claro: lo que los demás digan y piensen de ti, es irrelevante, lo único relevante es lo que tú eres; lo que piensen los demás es un problema suyo y no necesitas preocuparte por ello.

No conviertas tu vida en una teatralidad, porque una vez que empiezas, es muy difícil parar; siempre estás actuando y si la gente respeta una falsedad, entonces, te convertirás en un falso. Si quieres convertirte en pintor y se trata de un gran deseo, conviértete en pintor, así esto signifique que sigas pobre, conviértete en un pintor, así la crítica no te sea favorable, no te hagas el artista “multidisciplinar” para hacerte interesante; si no estudiaste arte por un deseo inconsciente y si solo haces las cosas para satisfacer a las otras personas: al galerista, al curador, al crítico, entonces quizás podrás ganarte el premio o hasta enriquecerte; pero no te habrás realizado, serás un fracaso rotundo porque lo único verdaderamente fundamental, es la realización personal, y la realización personal no viene de afuera nunca. 

Existe una historia sobre un escritor que ganó un reconocimiento por ser el mejor en su clase: el día de la ceremonia, estaba triste. Un amigo le preguntó ¿Por qué estas triste? Eres el mejor escritor que conozco, has vendido miles de libros y nadie puede hacerte la competencia ¿Por qué estás tan triste? El escritor le respondió: nunca quise hacer esto, todo fue por las circunstancias, he triunfado en algo que nunca quise y ahora no sé cómo escapar de ello, si hubiese sido un fracasado tendría una oportunidad, pero ahora no tengo escapatoria. 
Su amigo estupefacto desdeña: ¡Debes estar bromeando! ¿Qué estás diciendo? Tu familia es feliz, tu esposa es feliz, tus hijos son felices, todo el mundo está encantado y todos te respetan. El escritor de nuevo respondió: Pero yo no puedo respetarme a mí mismo, eso es lo principal, por eso no me hace feliz ser el mejor escritor de mi clase.

Ese es el gran problema, la realización viene a través de tu naturaleza y no de la gente, llevas tu destino en tu interior, pero es algo inconsciente, síguelo, nadie creerá que lo hayas alcanzado porque no te ven aplaudido por la masa, pero tú si serás consiente de ello. Puede que no te ganes un premio, porque esos premios no siempre los obtienen las personas realizadas; a veces, una persona realizada no ha recibido un premio porque los premios se otorgan quienes hayan obedecido al statu quo y hayan logrado alcanzar los objetivos de esa sociedad y nolos suyos propios. 
Miremos por ejemplo al mundo del espectáculo, artistas del cine, de la música, del entertaiment y no hallarás personas más tristes que ellos, muchos se han suicidado, son drogadictos, alcohólicos y sufren de depresión, deben internarlos en clínicas de reposo pero tienen todo el dinero que quieran tener y eso no se trata de una coincidencia, eso tiene un significado: la mayoría de estos personajes no se sienten realizados. Basquiat no se sentía realizado, Pollock no se sentía realizado, sustentó su carrera en un accidente que no se puede mantener toda la vida, en un amigo crítico que escribía sobre él, y entonces, sentía que nada había conseguido por mérito propio, sentía que era un farsa. 

Ahora, los elogios no pueden colmarte porque los elogios vienen del exterior, lo veo en la cara de muchas personas todo el tiempo, lo veo en las exposiciones y eventos, todos tan tensos, tan tristes, tan irritables y miserables, escondiendo una fuerte frustración detrás de una sonrisa falseada; pero si les miras bien, parecen que ya casi explotan. En el mundo del arte parece que todos ya casi explotan. Por eso algunos personas prefieren no ir a las inauguraciones, porque parece que algo pronto va a explotar. 

 Si acabas de ganarte esa beca, ¿no se supone que debes estar feliz? Y no me refiero a la fasa felicidad que mostramos en las redes sociales, esa es otra farsa. Me refiero a sentirte realizado, auténtico, pero no lo están. Esas demostraciones de felicidad pública hacen parte de nuestro teatro. Lao Tse dijo: “La inconsciencia y la total sinceridad son perturbadas con cualquier esfuerzo y demostración autoconsciente” Todas esas demostraciones de felicidad y dicha que hacemos públicamente, son una mentira, son para los otros y no para uno mismo. Te interesa que el otro te vea feliz porque quizás, eres tan miserable que no puedes soportarlo. 

Muchas personas que triunfan en la sociedad, son una mentira caminante, no es la regla general, pero sí podemos ver que las personas de éxito traen a cuestas muchas mentiras sobre su espalda. Para triunfar en este mundo y para triunfar en el mundo del arte, parece que hay que ser un mentiroso, pero entonces, te pierdes a ti mismo; triunfas en este mundo y te conviertes en un fracaso en tu interior, eres un fracasado para ti mismo. Por eso estás tan triste, por eso solo buscas tus metas en las metas de los demás, eres un envidioso y además un fracasado. Una vez que te interesa mucho lo que los demás dicen de ti, cada uno de tus actos se convertirán en un fracaso. Aquí puede que tengas éxito, pero ese éxito será inútil porque nunca te realizarás verdaderamente, nunca alcanzaras la realización de ti mismo, por eso estás enfermo, estresado y lleno de tensión, por eso no puedes soportar la buena racha del otro; puedes acumular recortes de prensa que hablen de ti, puedes acumular exposiciones, ferias, subastas, colgar certificados en tu muro, pero esos certificados no son la vida, estás frustrado. Las caras de las personas con las que cargas cuando sales, no son la vida, las sonrisas falsas, no son la vida. Y así, poco a poco, con cada nuevo acto, más te hundes en la mentira y en la miseria, te vuelves un miserable. Puedes alcanzar gran parte de la porqueriza de este mundo, pero te perderás de lo que es real. 

¿Por qué resultan tan molestas las personas que no se ciñen a la sociedad? Porque alcanzan a ser sinceras, y solo se necesita un tipo de sinceridad: sé conforme a tu naturaleza. No necesitamos más sinceridad. Deja que todo el mundo te tache de soberbio, egoísta, insensato, no te preocupes por eso. Es lo que dicen de las personas que siguen su propio camino, que estás errado, que estás mal, que eres un loco, pero si no haces ningún daño a nadie y tú eres feliz y eres sincero con tu naturaleza, no hay otro camino posible. 

Si los demás ponen en ti sus expectativas, seguro los defraudarás. Estamos aquí para realizarnos a nosotros mismos, no para cumplir las expectativas de otros, los demás también tienen que realizarse ellos mismos y no importa si no cumplen con mis expectativas, eso lo tengo claro; si no me agrada una obra, no tendría por qué importarles, pero les importa demasiado, reaccionan como hienas asustadas, más mi opinión no debería importarles; lo que escriba una persona no tiene mucha trascendencia si tú en el fondo sabes que hiciste tu obra con total sinceridad. Ahora, si solo lo hiciste para agradar, para tener una aprobación, por ambicionar un minuto de fama, entonces entiendo porqué se ofende tanto tu ego, tu ego tiene miedo de que se descubra toda tu farsa, entonces, reaccionas como hiena asustada porque tu obra no es real. 
Si las personas esperan algo de ti, ese es su problema, si esperan a que yo siempre este de buen humor, a que siempre debo tener una cara amable, ese es su problema, no es conforme a mi naturaleza sonreír y saludar todo el tiempo, eso es ser falso. No hago parte de un circo y no estoy actuando. 
Si te molestas por mi actitud, tu eres el que tiene el problema. Una persona así es alguien que es sincera respecto a su naturaleza interior, estoy aquí para realizarme y tu estas aquí para realizarte, no espero nada de los otros y no necesito que nadie espera nada de mí. No voy a ser ninguna Marta Traba, ni tengo que estar diciendo que fui a Italia, a Londres, a Nueva York para obtener una miserable cuota de aprobación. Es lo que parece que necesitan todos. Ser admirados por circunstancias externas, tontas, absurdas: un viaje, un bolso, un idioma, un plato de comida, un premio...nadie espera ser admirado por quien es, sino por lo que tienen. Puras tonterías  mundanas.

Los peores docentes que he conocido son mentirosos, pero son quienes permanecen en las instituciones porque a la sociedad le gusta mentir, sonríe y adulan a sus superiores, montan caras falsas, hacen trabajos que no les corresponden con tal de mantener un puesto de trabajo, no cuestionan a los estudiantes para asegurar la empatía de un grupo de jóvenes que se sienten felizmente cobijados en la mediocridad, son unos mentirosos. Mis mejores docentes fueron reales, eran los más sinceros, llegaban alcoholizados, fumaban en exceso, llegaban tarde o en ocasiones, nunca llegaban, pero sus enseñanzas fueron invaluables. Esos no permanecieron en las instituciones porque ellos se comportaban de acuerdo a su naturaleza. Ellos no fueron falsos, eso sí es de admirar. Todo el mundo del arte parece movido en un juego de mentiras, desde la universidad que vende títulos a gente que no los merece, hasta la feria de arte que exhibe la cinta con una bababa porque es de Maurizio Cattelan. Todo es tan postizo, tan falso.

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Cuando te conviertes en un exhibicionista, cuando exhibes todo lo que haces en las redes sociales, tu vida, lo que comes, a donde sales, con quien hablas, con quien te ves, qué haces a cada rato, todos comenzarán a apreciarte porque te has convertido en una víctima de sus antojos, eres su bufón. Ya les pusiste un plato, esperan el otro, ya pusiste a tu familia, ahora esperan más; las personas detrás de las pantallas solo esperan de lo que tú les das para seguir devorando y así poder criticarte. Pero eres tan poco astuto, tan ingenuo, que creer que eres una celebridad porque los "likes" son como un placebo. Te voy a decir una gran verdad: solo eres un bufón. 
Por eso creo que es mejor que seas real desde el principio. Si no te cae bien alguien, no es tu culpa, quizás tampoco sea su culpa, pero simplemente no simpatizan. Tampoco tienes que decir que te gusta un trabajo si no te gusta en verdad, no lo hagas, porque cuando se cae la mentira, todos lo notan; así les ha pasado a algunos en el mundo del arte, por lo tanto, puede ser mejor estar solo desde un principio y así no tendrás mentiras a cuestas que llevar. 

Cuando te "aprecien", debes tener mucho cuidado porque estarás recorriendo un camino peligroso, tarde o temprano acabaran sancionándote, todo tiene su opuesto, todo tiene que ser equilibrado, cuando la gente empieza a hablar de tu éxito, ten mucho cuidado porque el fracaso se aproxima; cuando te coloquen en un trono, en un pedestal, escapa rápido, porque tarde o temprano te echarán de ahí, pero eres tan tonto y tan estúpido que nunca te percatas, crees que el premio es solo tuyo, crees que el elogio es real, crees que eres muy importante y estás cegado. No eres importante, el sol es importante. Te quieren mientras vendas, mientras pasa la exhibición, mientras les sirves para algo, pero estás tan absorto en toda esa farsa que no te percatas de que antes hubo otro que ocupó ese trono, que le colocaron allí, pero le destronaron para colocarte a ti, y tú te crees muy importante. Te pondrán guirnaldas y te darán la bienvenida, pero luego encontraran a otro actor, a otro bufón más interesante, más joven, más creativo, o más a la vanguardia y luego te echaran a ti; ese es todo el juego. 

No busques nada afuera de ti mismo y no fracasarás.

No le pidas a las personas que te respeten, “sé el último y así nadie podrá empujarte más atrás” No te pongas de primero porque el mundo se convertirá en tu enemigo y terminarán castigándote. Si te aprecian, luego te castigaran y si te respetan, acabaran insultándote. ¿Por qué pasa esto? Sucede que cuando alguien te respeta se siente insultado en lo profundo de su ser porque se convierte en tu inferior, ¿Cómo va a poder perdonarte? No puede; algún día habrá que ajustar cuentas. Cuando se postró y te besó los pies se abrió una profunda herida en su interior, era inferior a ti en ese momento y ahora tiene que probar que no lo es, algún día tiene que mostrar que es superior a ti, tiene que ajustar cuentas, y esto yo misma lo he comprobado. Por lo tanto, no necesito adulaciones todo el tiempo porque la cuenta viene después. Por esta razón también acontece que nunca he llegado a sentir admiración por alguien, y por eso tampoco sé odiar, no tengo cuentas con nadie porque nunca me he sentido inferior. No veo ninguna clase de superioridad en los otros, sólo veo diferentes circunstancias. Yo no admiro al más viejo, al más experimentado, al que sabe más idiomas, al que tiene más dinero, al que es dueño de una colección, no admiro al director del museo ni a los curadores o al que mostró más títulos o al más virtuoso en el dibujo, porque ¿Qué hay ahí de admirar? Solo son circunstancias y uno no admira las circunstancias. Yo aprecio a las personas, al sabio y no a sus circunstancias, así que conmigo no funcionan tus ganas de ostentar. 

Si es el mejor dibujante, es básicamente porque dibuja, y lo hace mucho más que yo porque tiene la disciplina de hacerlo, si es el que habla más idiomas, es porque básicamente estudió más idiomas, si sabe de color, es porque le apasiona el color y estudia el color; entonces, ¿porqué enfadarse de que sea el mejor? ¿Por qué subestimas tu trabajo y sólo deseas tener la atención que tienen los otros? Ese es el  vicio del hombre, desear reconocimientos por cosas que el mismo no hace. Algunas personas me tachan de soberbia, pero eso no es ser soberbio, en oriente lo llaman ser diosista, es decir, saber que en tu interior hay un dios y los dioses no envidian a otros dioses, ellos solo son. 
Por eso según la historia Jesús era tan molesto para la asamblea de Pilato, porque cuando le preguntaron ¿Eres tu el Rey de los judíos? Él solo respondió: "tú lo has dicho". Un Jesús, un Buda, un Lao Tse, un Sócrates, o incluso un Nietzsche, jamás tuvieron que demostrar nada, ellos solo fueron ellos y eso molestó mucho a la sociedad. Por eso en el mundo del arte existe tanto resentimiento y tanto odio, porque todos creen que hay un solo trono, que hay un solo camino, que hay una única forma de triunfo cuando en realidad cada uno tiene un trono, por eso no hay que estar endiosando a nadie y mucho menos envidiándole, cada uno es un dios. La envidia solo puede permitírsela un mediocre. Ahora, no me refiero con esto a que no podamos reconocer las virtudes de nuestros compañeros, las buenas obras, los trabajos bien hechos; eso es diferente. Eso es ver la virtud de cada uno y saber que siempre hay personas que también saben hacer las cosas con pasión y verdad.

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Las personas verdaderamente sabias no piden aprecio, cuando llegas con un halago exagerado te dicen de inmediato ¡Detente aquí y ahora, porque tarde o temprano lo acabaré pagando! Por esta razón no me agradan mucho los halagos cuando son permanentes, porque sé que esperan algo a cambio: una sonrisa, un saludo, una manifestación de agradecimiento por esa adulación y muy probablemente yo no tenga nada para darles, no puedo devolverles nada porque no he pedido nada pero parece que todo el mundo espera algo; cobran los halagos, las personas te cobran los halagos y esperan la sonrisa, el mensaje y que te aguantes todas sus tonterías, sus manoseos, su falta de dignidad incluso con ellos mismo, se arrastran a tus pies y tu siempre estás tratando de no pisarlos, pero estar apartando hombres molestos cansa, así que tienes que pisarles. Por lo tanto, no me interesa recibir admiración porque no tengo cómo pagarla, no puedo tener más simpatía con alguien de la que tengo de forma normal, y cuando no me nace, no me nace, esa es mi naturaleza. 
También hay que darse cuenta de que las personas se han hecho tan falsas que incluso mienten cuando están a solas en el baño, son mentirosas, ni siquiera ahí son reales o auténticas; las mentiras se han convertido en algo tan cotidiano que todo el tiempo te siguen. Por eso es mejor ser natural digan lo que digan los demás, no van a cambiarte porque digan esto y lo otro. Aunque digan que eres rebelde, malo, dañino déjalos pensar, aunque eso te cueste estar o no en exposiciones, trabajos, o invitaciones a eventos que luego de alguna manera tendrás que pagar, déjalos que hablen, pero permanece autentico a tu propia naturaleza.
Cuando Atenas castigó a Sócrates le dieron una condición: si prometes dejar de hablar, quedarte en silencio, no seguir con tus cosas y tus filosofías entonces te perdonaremos; pero Sócrates soltó una carcajada y respondió: ¡Eso es imposible!, eso es imposible porque no puedo ser infiel a mi auténtica naturaleza, así es como soy y continuaré hablando, podéis matarme, eso lo decidirán ustedes, acepto el veneno, pero no acepto el silencio. 


Sé autentico contigo mismo y no te preocupes por lo que dicen los demás, ese es el único camino para alcanzar el triunfo verdadero porque es la única manera de ser natural. Si no estás interesado en justificar quien eres, estarás en paz con la misma creación, serás un dios, estarás en paz aunque lleguen a matarte. Se dice que Sócrates estaba muy tranquilo cuando le administraron el veneno ¿Qué más te da lo que hagan los demás? eso no te afecta, eso es ajeno, lo natural es acertado, ser tú mismo es acertado, es todo lo que realmente puedes ser, cualquier otra cosa, cualquier otro acto de complacencia con los otros, cualquier intento de llenar expectativas que no sean las tuyas hacia ti mismo para ser mejor, es extraviarse. 


La Alquimia interior y la Noche oscura del alma

La Alquimia es conocida como el arte y la ciencia de la transformación y la transmutación . En la alquimia tradicional se buscaba la trans...